miércoles, 10 de octubre de 2012

A donde estés....


Mantengo una sensación extraña en el cuerpo y al cerrar los ojos la mente y el corazón viajan hasta ti.
Se que no estas bien y lo se porque realmente lo estoy sintiendo.
Se también a que se debe y se tambien que no vas a pasar por aqui a leer esto, sin embargo confío en que el universo va a llevarte este abrazo hasta donde estas.

Te mando un abrazo en silencio, con fuerza vital, con energía para estar de pie y con una caricia de alma vieja.

Hoy soy el amigo que deseas como compañía, hoy seré eso...

- Sucio -

lunes, 8 de octubre de 2012

El nacedor.


¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa costumbre de
seguir naciendo?

Cuanto más lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.

¿No será porque el Che decía lo que pensaba, y hacía lo que decía?

¿No será porque eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?”



- Eduardo Galeano -

sábado, 6 de octubre de 2012

Una mujer.


“Mira muchacho —me dijo— la vida de un hombre no es más que la búsqueda de una mujer. Fíjate que digo  ‘una mujer’ y no ‘cualquier mujer’. Y por ‘una mujer’, muchacho, me estoy refiriendo a una de “única”.

El problema está en que el hombre siempre queda con la duda de si la mujer que encontró, si es que encuentra alguna, es esa ‘una mujer’ que estaba buscando. Yo ya estoy viejo y he descubierto una fórmula infalible para saber si la mujer que uno encontró es la ‘una mujer’ que estaba uno buscando…”

El viejo se detuvo a ver hacia todos lados, como temiendo que alguien más lo escuchara. Yo sentí que algo muy importante estaba a punto de serme revelado, así que puse cara de circunstancia y saqué discretamente un papelito y un lapicero para tomar nota, no fuera a ser que se me olvidara la fórmula (de por sí batallaba mucho con las matemáticas).

El viejo carraspeó y, sin poner atención en mi papelito y mi lapicero, me confió:

“Si tú le dices a una mujer que te duele una muela y ella, en lugar de mandarte al dentista o darte un analgésico, te abraza y deja que recuestes la mejilla en sus pechos, entonces, muchacho, esa mujer es la ‘una mujer’ que andabas buscando…”



- Carta del Subcomandante Marcos a Sabina -

jueves, 4 de octubre de 2012

Desnúdate...


Desnúdate y deja que mis ansias se conviertan en pecados,
 al ritmo de las palabras que no gritaran tus labios...


- Sucio -