domingo, 31 de octubre de 2010
algún día...
"...algún día
si ambos lo queremos,
todas las noches serán a tu lado
y todo amanecer será juntos,
todos nuestros sueños serán propios y acompañados
y cuando se realicen serán nuestro mundo..."
Halloween...
Y en la noche en la que ese fantasma se hacía presente en mi habitación, en mi cama, en mi piel, el miedo también me recorría con cada una de sus caricias, porque estaba en la certeza de que tras él vendrían más, que la puerta estaba abierta para que pasaran uno tras otro cada uno de aquellos fantasmas de aspecto encantador y de helado y desgarrador tacto. Fantasmas que venían envueltos en nostalgia, en tristeza, bañados en el frío polvo que se vuelven las cosas que nunca sucedieron. Fantasmas que me aterraban, que parecían conocer cada una de las cosas que me afectaron en mi vida, que llenaban de recuerdos mi temor y de temor a mis recuerdos. En la noche que permanecían. Durante esa fría noche los fantasmas regresaban uno por uno a susurrar en mis oídos y acariciar mi piel con extrañas mascaras que me resultaban familiares. Cada uno de esos fantasmas era un recuerdo que intentaba olvidar y que placenteramente deseaba llorar, deseaba temer, era un sádico pasado que disfrutaba torturarme por mi propia invocación de que así lo hiciera, ellos eran mis fantasmas y yo el monstruo que los hacía presentes, ellos atravesaban la puerta y yo me dejaba poseer, llorandoles, sufriendolo, pero con una sonrisa en el alma y en mi mano fuertemente empuñando la llave que los dejó entrar...
- Sucio -
El fantasma...
Quizás somos el cauce pero nunca el río, solo el producto de lo que fuimos decidiendo, marcando las curvas, los pasos, los sentidos, todas y cada una de las piedras que nos hicieron caer, permanecen bajo el agua que va cruzándonos por encima.
Por eso se dice que no podemos bañarnos 2 veces en el mismo río, que cada instante es nuevo, porque nada puede cambiarse, nada puede ser diferente, el pasado es indestructible sugirió alguna vez xveda, pero, ¿que hay de cierto en eso?
El pasado existe, como un recuerdo, como cicatrices, como algo que en un instante fue y actualmente no esta, podemos ver hoy secuelas de lo sucedido, pero el hecho es que lo sucedido ya no existe y se fue, si las consecuencias persisten son un asunto nuevo, no necesariamente el mismo acontecimiento que se vivencía por medio de ello. El pasado es mi recuerdo vuelto emoción.
El pasado existe solo en mi imaginación, ¿como destruir un recuerdo?, ¿como destruir algo que no existe?, ¿como destruir si no podemos construir?. No podemos destruirlo, solo se destruye lo que existe, un recuerdo no existe, el 80% de nuestros recuerdos es mentira.
Un recuerdo no se destruye, se resignifica, el pasado es indestructible, pero no resignificable...
El pasado es un fantasma al que le tememos precisamente porque sabemos que no pertenece a este momento, es un fantasma que nos causa miedo porque sabemos que no debería de estar ahí, aquí...
martes, 26 de octubre de 2010
Estrellas invisibles...
Entre nosotros existen estrellas, que no hablan de el futuro o el pasado, no esta regidas por el misticismo de la astrología y no obedecen a voluntades míticas.
Entre nosotros existen estrellas que creamos con sonrisas, con miradas, con caricias, con noches de silencio que se dedicó a decir todo lo que nunca había sido dicho.
Entre nosotros existen estrellas que creamos con sonrisas, con miradas, con caricias, con noches de silencio que se dedicó a decir todo lo que nunca había sido dicho.
Veo estrellas invisibles...
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